El odontopediatra es el especialista en la atención dental de los niños. Actualmente la educación sobre la salud bucal debe de formar parte de la vida de estos ya que son el blanco favorito y más vulnerable de la caries dental. Atender a un niño con el especialista evita miedos y frustraciones que pueden durar toda la vida, además que permite establecer un sentimiento de confianza entre el niño y el odontopediatra que resulta en una actitud positiva por parte del niño
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Mi hijo se Chupa el dedo
Chupetar, chupar y succionar forman importantes necesidades del bebé durante su primer año de vida. El niño recibe placer y satisfacción a través de la boca, su órgano sensorial más importante. Succionar el pecho o el biberón sacia su hambre.

Chupar el pulgar o el chupón le ayuda a disminuir las tensiones interiores y a soportar el miedo o el aburrimiento. Esta necesidad del bebé es mejor satisfecha por el pecho de la mamá, pero también los niños amamantadosa veces llegan a meterse el dedo en la boca cuando tienen hambre o sueño.

Chuparse el dedo, a lo largo de muchos años, puede perjudicar el desarrollo de los maxilares y producir animalías en la posición de los dientes, los cuales posteriormente obligarán a requerir de tratamiento de ortopedia u ortodoncia. Desde el punto de vista del dentista, un niño no debe seguir chupándose el dedo después de los tres o cuatro años de edad. Sin embargo, de ninguna hay que adoptar medidas estrictas para quitarle esta costumbre, puesto que sólo provocarian aficciones psicológicas más graves.

Si el bebé se mete el pulgar u otro dedo en la boca por si solo, será mejor darle un chupón anatómico, en casi de que no lo rechace. Es más higiénico, porque se puede mantener muy limpio (mediante la desinfección diaria), y tambien resulta más fácil quitarle al niño la costumbre de usuarlo.

La mejor forma de prevenir el hábitode chuparse el dedo, es mediante la intensa y cariñosa atención de los padres y la satisfacción de la necesidad de succionar en el seno materno o el biberón. Por eso, cada comida con el pecho o biberón tiene que durar por lo menos quince minutos.